La innovación en salud va mucho más allá de incorporar tecnología de última generación o implementar herramientas de inteligencia artificial. Supone repensar los modelos de atención, transformar los procesos y construir organizaciones capaces de responder a las necesidades de los pacientes y a los desafíos futuros del sistema sanitario.
Esa fue una de las principales conclusiones del 1er Congreso de la Fundación Iberoamericana Consenso Salud (FICS). Este tema se trató durante el panel “Innovar donde importa: transformar la prestación de salud”, moderado por Tomás Piqueras, CEO del Centro de Servicios Hospitalarios (CSH). El encuentro reunió a representantes de instituciones de Argentina y Uruguay para compartir experiencias, desafíos y aprendizajes vinculados con la transformación de los servicios de salud.
Participaron el Dr. Gustavo Rodríguez, del Sanatorio Mautone de Uruguay; Gabriel Oriolo, de Grupo OSDE; el Dr. Enrique Majul, de la Clínica Universitaria Reina Fabiola; y Enrique Camerlinckx, del Sanatorio Mater Dei.
A lo largo del debate, los especialistas coincidieron en que el punto de partida de cualquier iniciativa innovadora debe ser la identificación de un problema concreto. La tecnología, sostuvieron, es una herramienta para alcanzar mejores resultados, pero no constituye un objetivo en sí misma.
Del avance tecnológico a la transformación de los procesos
Gustavo Rodríguez explicó que, desde la perspectiva de las instituciones prestadoras, durante mucho tiempo se tendió a asociar la innovación con la incorporación de equipamiento, tecnología digital o inteligencia artificial. Sin embargo, la experiencia del Sanatorio Mautone los llevó a poner el foco en el rediseño de los procesos y en las necesidades reales de los pacientes.
En esa línea, destacó la importancia de medir los resultados de las iniciativas para determinar si efectivamente generan oportunidades de mejora y aportan valor a la atención.






