El proyecto de “Súper RIGI”, que ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y quedó a la espera de su tratamiento en el Senado, ofrece un paquete de beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios más amplio que el régimen original para atraer megainversiones en nuevas industrias, en un esquema que abre una fuerte discusión por el trato preferencial a grandes capitales y el escaso alcance para buena parte del empresariado argentino.






