El gobierno de Sergio Ziliotto puso en marcha una emergencia de salud mental por dos años y reconoció que deberá recurrir a profesionales de otras provincias ante la escasez de psiquiatras, ampliar casi al doble la capacidad de internación y crear nuevos dispositivos para responder al aumento de la demanda.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el plan prevé una inversión cercana a los $12.000 millones, la incorporación de 30 profesionales a la planta permanente, obras en los hospitales Lucio Molas y René Favaloro, cinco Centros de Día y refuerzos en Santa Rosa, General Pico, General Acha, Victorica, Guatraché y 25 de Mayo.
La iniciativa implementa la Ley 3642, aprobada por unanimidad, y fue presentada por la Provincia como una estrategia para fortalecer la red sanitaria. Pero la magnitud del refuerzo también deja expuesto el diagnóstico que el discurso oficial intenta suavizar: el sistema ordinario no cuenta hoy con suficientes camas, especialistas ni cobertura territorial para absorber la demanda.






