Así lo sostiene el Panorama del Empleo Asalariado Formal y de las Remuneraciones, informe elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. También destaca que, en el último mes medido, se perdieron 9.000 puestos de trabajos formales. El salario mínimo, por su parte, lleva perdido desde noviembre del 2023, 40,8% de su poder adquisitivo.

El empleo asalariado formal total volvió a caer en julio (-9 mil puestos), de forma menos pronunciada que en junio (-13 mil puestos), mientras que el empleo privado registró una nueva reducción en julio (-13 mil; -0,2%). Esta caída es superior a la observada en junio (-6 mil). Se trata del decimocuarto mes consecutivo de retroceso.
En una mirada de más largo plazo (desde enero de 2012), esta evolución ubica al número de asalariados formales en un valor similar al de cuatro años atrás, en abril de 2022.
Así se sostiene en el Panorama del Empleo Asalariado Formal y de las Remuneraciones, un informe coordinado por Roxana Maurizio y Luis Beccaria elaborado por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL), perteneciente al Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.
El trabajo en cuestión señala que en julio de este año había 266 mil puestos de trabajo asalariados formales del sector privado menos que en noviembre de 2023. Remarca que, mientras la actividad económica se ubica 2,2% por encima de su nivel de noviembre de 2023 ―a pesar de la caída que acumula en el año de 4,1%―, el empleo privado acumuló en ese período una caída de más de 4%.
Si se analiza el panorama por rubros, Industria y Comercio siguen liderando la pérdida de empleo, fenómeno observado desde septiembre de 2025. En cuanto a Minería, en julio volvió a crecer un 0,4%, tercer mes consecutivo de aumento tras la caída de abril. La comparación interanual, sin embargo, sigue siendo negativa (-1,3%) a pesar del crecimiento del nivel de actividad sectorial.
En cuanto a la Construcción, tras los aumentos de diciembre de 2025 y enero de 2026, la estabilidad de febrero y marzo, las caídas de abril y de mayo, y la estabilidad de junio, cayó en julio (-0,6%), la mayor baja mensual desde marzo de 2025.
El informe además consigna que en agosto, las empresas grandes redujeron levemente su dotación de personal (-0,1%) y las chicas registraron un leve aumento (+0,1%), mientras que las medianas no presentaron cambios (0,0%).
En cuanto al interior, el empleo se redujo en 17 provincias, aumentó en 6 y no presentó cambios en una. Las mayores caídas porcentuales se dieron en Santa Cruz (-0,9%), Corrientes (-0,7%) y Mendoza (-0,7%), mientras que las que experimentaron los mayores aumentos fueron Catamarca (+0,7%), Tucumán, Salta y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (+0,2% en los tres casos). Por su parte Neuquén registró en julio una leve caída (-0,1%), luego de 10 meses consecutivos de aumento, desde septiembre de 2025. En esos diez meses sumó 8.478 puestos (+5,7%) y en junio alcanzó el máximo de toda la serie, iniciada en enero de 2009. Es la provincia a la que mejor le fue desde noviembre de 2023 (+8,9%, +12,8 mil puestos), seguida por Río Negro (+3,5%). Son las únicas dos cuyo empleo asalariado formal privado es superior al de noviembre de 2023.
Debido a su tamaño relativo, las provincias que más contribuyeron a la caída del empleo fueron la Provincia de Buenos Aires con una reducción de 8 mil puestos (66% de contribución), Mendoza con 1,6 mil puestos (14% de contribución) y Santa Fe con 1,4 mil puestos (11% de contribución).
Salario
El salario mínimo perdió, desde noviembre de 2023, un 40,8% de su capacidad adquisitiva. En ese sentido, la remuneración promedio de los asalariados registrados del sector privado cayó 0,4% en julio. En agosto, teniendo en cuenta el dato adelantado, habría registrado un aumento real de 1,3%. De esta forma, la remuneración promedio de agosto de 2026 resultaría 0,8% superior a la de noviembre de 2023.
Esta contracción, junto con la tendencia decreciente de los años anteriores, lleva a que el salario mínimo en términos reales de septiembre de 2026 se ubique en un valor inferior al de 2001, antes del colapso de la convertibilidad, y sea el más bajo desde junio de 2003. Asimismo, implica una erosión del 67,1% respecto del valor máximo de la serie, en septiembre de 2011, de forma tal que representa apenas un tercio del mismo.
Informe completo: https://economicas.uba.ar/
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